EMPRESA Y DERECHOS HUMANOS: EN BUSCA DE LA RESPONSABILIDAD LEGAL

2 May, 2008
EMPRESA Y DERECHOS HUMANOS: EN BUSCA DE LA RESPONSABILIDAD LEGAL (Por Roberto Morales F.)

Crónica Digital

cronicadigital.cl

Por Roberto Morales F

El órgano de expertos independientes de Derechos Humanos provenientes  de distintas regiones del mundo y pertenecientes al sistema de la ONU,  después de más de seis años de intenso trabajo que incorporó a otras  organizaciones no gubernamentales interesadas en estas temáticas.

Es cierto que son los Estados quienes tienen la principal  responsabilidad de promover, respetar y proteger los derechos humanos,  pero también es cierto que existen otros actores de la sociedad que  cada vez mas, pueden impactar con sus actuaciones los derechos humanos  de miles de mujeres y hombres de nuestros países, entre los llamados  agentes no estatales, se destacan las empresas, sean estas nacionales  o transnacionales.

La incorporación de las empresas como un agente relevante en este  ámbito, adquiere mas importancia día a día, pues los procesos de  globalización económica han hecho que el poder de las empresas  transnacionales, las instituciones financieras internacionales y en  general las empresas productivas y comerciales a nivel local, sea cada  vez mas creciente, incluso en decisiones políticas de los respectivos  estados, situación que por cierto, las pone en posición de influir  positiva o negativamente en aspectos del ámbito de los Derechos  Humanos de la población de las respectivas sociedades donde están  presente.

Durante años hemos visto los esfuerzos de algunos grupos de  empresarios a nivel mundial, por establecer los llamados códigos de  conducta que si bien es cierto han significado un avance en aceptar  la responsabilidad de éstas, con su sociedad, por tratarse de acuerdos  voluntarios, no han generado necesariamente un cambio de conducta mas  permanente y efectiva.

Amnistía Internacional, quien junto a otras organizaciones defensoras  de los Derechos Humanos han apoyado esta iniciativa, rescata que estas  normas son el primer paso para establecer una responsabilidad legal,  normada y no voluntaria para las empresas en los ámbitos de los  Derechos Humanos, entendiendo que está claro la responsabilidad que la  propia Declaración Universal asigna a agentes no estatales, la  Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que  todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los  individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en  ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a  estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de  carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación  universal y efectiva, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros  como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción?. (En  preámbulo).

Si bien las Normas de la ONU, no son un tratado que los estados puedan  ratificar y por tanto asumir las obligaciones legales que lo vinculan,  sí tienen más autoridad moral que muchos códigos de conducta adoptadas  por grupos de empresas y por ende mayor probabilidad de tener efecto  legal en los Estados perteneciente al sistema de Naciones Unidas.

Dentro de su ámbito de influencia las empresas deben promover,  asegurar que se disfruten, respeten, hacer respetar y proteger los  derechos humanos consagrados en el derecho internacional y en las  legislaciones nacionales. Como mínimo las empresas deben abstenerse  de realizar actividades que violen directa o indirectamente los  derechos humanos, se abstengan de beneficiarse de las violaciones de  los derechos humanos, y ejerzan la diligencia debida para evitar  causar perjuicios.

Entre otros aspectos las Normas de la ONU para empresas considera las  siguientes:

  • Las empresas garantizarán la igualdad de oportunidades y de trato,  con el fin de eliminar toda discriminación u otra condición de la  persona que no guarde relación con los requisitos para desempeñar su  trabajo o con el cumplimiento de medidas especiales destinadas a  superar la discriminación practicada en el pasado.
  • Las disposiciones que adopten las empresas comerciales en materia de  seguridad serán compatibles con las normas internacionales de derechos  humanos y con las leyes y normas profesionales del país o de los  países en que realicen sus actividades.
  • Las empresas respetarán los derechos de los niños a ser protegidos  de la explotación económica.
  • Las empresas proporcionarán un entorno laboral seguro y saludable.
  • Las empresas pagarán a los trabajadores una remuneración que les  garantice un nivel de vida adecuado para sí y sus familias. Esa  remuneración tendrá debidamente en cuenta lo que los trabajadores  necesitan para tener unas condiciones de vida adecuadas y seguir  mejorándolas.
  • Las empresas garantizarán la libertad de asociación y el  reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
  • Las empresas observarán y respetarán las normas aplicables del  derecho internacional, las leyes y reglamentos nacionales, así como  las prácticas administrativas, el estado de derecho, el interés  público, los objetivos de desarrollo, las políticas sociales,  económicas y culturales, incluidas la transparencia, la  responsabilidad y la prohibición de la corrupción, y la autoridad de  los países en los que realizan sus actividades.
  • Las empresas no ofrecerán, prometerán, darán, aceptarán, condonarán,  aprovecharán a sabiendas ni pedirán ningún soborno u otra ventaja  indebida. Tampoco podrá pedírselas ni esperar que ofrezcan ningún  soborno u otra ventaja indebida a ningún gobierno, funcionario  público, candidato a puesto electivo, miembro de las FFAA o seguridad,  o cualquier otra persona u organización.
  • Las empresas respetarán los derechos económicos, sociales y  culturales y los derechos civiles y políticos y contribuirán a su  realización, en particular los derechos del desarrollo, a una  alimentación, una salud y una vivienda adecuadas, a la educación, a la  libertad de opinión y expresión, y se abstendrán de todo acto que  impida el ejercicio de esos derechos.
  • Las empresas actuarán en consonancia con las prácticas mercantiles,  comerciales y publicitarias leales y adoptarán cuantas medidas sean  necesarias para garantizar la seguridad y calidad de los bienes y  servicios que proporcionen, incluso observarán el principio de  precaución. No producirán, distribuirán, comercializarán ni  promocionarán productos dañinos o potencialmente dañinos para su uso  por los consumidores.
  • Las empresas realizarán sus actividades de conformidad con las  leyes, reglamentos y prácticas nacionales relativas a la conservación  del medio ambiente. Así como de conformidad con los acuerdos,  principios y normas internacionales relacionados con el medio ambiente  y los derechos humanos, la salud pública y la seguridad, la bioética y  … en general contribuyendo al logro del objetivo más amplio del  desarrollo sostenible.

Los estados establecerán y reforzarán el marco jurídico y  administrativo necesario para asegurar que las empresas apliquen estas  normas y los demás instrumentos nacionales e internacionales  pertinentes.

Naciones Unidas recomienda a gobiernos, las empresas, las  organizaciones financieras internacionales y otras organizaciones  defensoras de los derechos humanos a que promuevan estas normas y las  incorporen a su trabajo cotidiano.

El llamado es por tanto difundirlas en nuestro ámbito de trabajo y/o  influencia. Estas normas resultan ser un importante instrumento de  carácter internacional que enfrenta y clarifica esta compleja relación  entre los derechos humanos y las empresas.

Roberto Morales F. es Director Ejecutivo de la Fundación Instituto de  Estudios Laborales  FIEL y Vicepresidente de la sección chilena de  Amnistia Internacional. Colaborador de Crónica Digital.

Santiago de Chile, 30 de abril 2008

Anuncios