Ejercicios de cintura, adiós rollitos

También existe otro tipo de ejercicios para fortalecer y reducir esta parte del cuerpo que tanto se luce o se oculta. Son las llamadas torsiones. Éstas se recomiendan de forma especial porque a diferencia de las flexiones, no suelen constituir movimientos habituales de la vida cotidiana.
Una primera serie de torsiones consiste en separar las piernas ligeramente y girar la cintura lo máximo posible hacia la derecha y luego hacia la izquierda, veinte veces con las manos sobre las caderas, otras veinte con las manos en la nuca y, otras tantas veces con los brazos en cruz.

Una segunda serie de torsiones implica poner las piernas separadas, las rodillas rectas y los brazos en forma de cruz. inspirar profundamente y realizar una flexión hacia abajo acompañada de una torsión hacia la izquierda, hasta asir el tobillo derecho con la mano izquierda y dar 5 tirones de tobillo. Este ejercicio se puede repetir dos veces de cada lado.

Por lo general existen algunos ejercicios más para realizar con aparatos. En el caso de la cintura uno de los aparatos que más ejercita la cintura es el aro que suelen usar las gimnastas que realizan gimnasia rítmica o aquel que estuvo tan de moda en los años 80.

Con este aro podemos realizar tanto movimientos de cadera como de cintura. Es un ejercicio rotativo que se asimila a las torsiones y que permite realizar un completo giro de la cintura. En un principio hay que aprender el movimiento rotativo, que parece sencillo pero no lo es, y cuando se coja agilidad y se pueda mantener al menos 5 minutos nos será sencillo realizar el movimiento de 10 a 15 minutos todos los días.

El problema de la cintura, tanto como el de las caderas a veces no proviene tanto de la anchura de las caderas y de la cintura como de una espalda y hombros excesivamente pequeños. Si realmente ocurre así uno de los mejores remedios es la práctica de la natación.

En estos casos el problema no está asociado a la acumulación de grasa y resulta más difícil reducir las medidas antropométricas de la cintura sin reducir las del resto del cuerpo, por ello se tiene que optar por hacer la cintura “visiblemente” más pequeña. Un paso importante es aumentar el tamaño de la dorsal mayor o el de toda la región torácica.

Si de verdad se quiere hacer del cuerpo una “X”, se ha de trabajar los músculos deltoides (hombros) y tríceps sural (los gemelos). La ilusión óptica que genera el aumento de tamaño de estos dos grupos musculares puede resultar espectacular (sin haber reducido ni un milímetro de tu cintura).

Esto no conlleva llegar hasta los extremos de los culturistas pero el aumento de estos músculos pueden ayudar a la feminidad.

Fuente:vidavida.es

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