Falla de San Ramón: Puede originar un sismo muy destructivo con una magnitud de 7.0 Richter en Santiago

 

La hacen capaz de producir sismos de gran magnitud, como el devastador Terremoto de Santiago de 1647, con un período de recurrencia superior a los 300 años.

Sobre esta falla se han construido colegios, edificios, Universidades, el Reactor Nuclear de La Reina y actualmente se pretende construir una planta de gas en Peñalolén.

La falla de Ramón o falla de San Ramón, es una falla geológica activa del tipo inversa que se encuentra al oriente de la ciudad de Santiago de Chile.

Ubicación

La falla de Ramón se ubica a pocos metros bajo la superficie terrestre y tiene una extensión de 25 kilómetros en el sentido norte-sur. Se encuentra entre los ríos Mapocho y Maipo bordeando todo el frente cordillerano de Santiago, cruzando las comunas de Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto. Se puede identificar como un súbito escalón que se alza sobre el valle de Santiago.

Es parte de un sistema de megalineamientos que controla el borde occidental del bloque o cadena andina, extendiéndose más allá de los límites de la Región Metropolitana de Santiago. Este sistema tectónico tiene una traza de más de 100 km de largo y es uno de los varios megalineamientos estructurales regionales.

 Comportamiento

La falla de Ramón es una falla inversa, vale decir con deslizamiento vertical, que ha sido la responsable de la formación de la sierra de Ramón, una cordillera de 25 kilómetros de largo y una altidud máxima de 3.249 msnm, la cual se ha desplazado bastante en los últimos 10 millones de años.

Ha tenido un crecimiento continuo y progresivo durante el período cuaternario reciente, lo que la convierte en una falla geológicamente activa con trazas de deformación del orden de 0.02 mm/año, que la hacen capaz de producir sismos de gran magnitud, como el devastador Terremoto de Santiago de 1647.

La falla representa una franja de discontinuidad en el sustrato rocoso que modifica las características de éste al producirse una fragmentación de la roca, generando brecha de falla, dislocamiento y fracturamiento de bloques en el entorno inmediato a ella, e incluso registrando manifestaciones hidrotermales que conducen a la alteración química de la roca.

Manifestaciones hidrotermales

Una de las manifestaciones hidrotermales más importantes de esta falla se encuentra localizada en su extremo norte, en la zona de Apoquindo, entre el cerro Apoquindo y el cerro Los Rulos (llamado también Loma de los Baños). Durante el siglo XIX y principios del siglo XX existían 4 manantiales de agua mineral que presentaban temperaturas entre los 18º y 23º.

La existencia de estas vertientes llevó a la creación de un baneario termal llamado los Baños de Apoquindo en la década de los años 20 del siglo XX, y que estuvo en funcionamiento hasta 1945.

Además de el agua mineral de estos manantiales fue embotellada hasta la década de los años 50 del siglo XX bajo la denominación de Vital Apoquindo. Mediciones hechas en el transcurso de 139 años permiten afirmar que son aguas clorurocalcosódicas cuyos componentes más significativos son cloruros 700 ppm y sodio 200 ppm, tienen una temperatura promedio constante de 22° celcius y su pH es de 7,1[1] .

El origen de estas fuentes se deben a la filtración de aguas percoladas en la corteza terrestre que retornan a la superficie luego ser calentadas por un foco de calor que se encuentra a más de 20.000 metros de profundidad.

El agua recolecta en su trayectoria parte de los componentes solubles presentes en las rocas. La inflitración en la roca se debe a las fracturas verticales que presenta la corteza debido a la acción de levantamiento que tiene la falla en la sierra de Ramón.

Actualidad

Sobre esta falla se han construido colegios, edificios, Universidades, el Reactor Nuclear de La Reina y actualmente se pretende construir una planta de gas en Peñalolén.

Debido a que se encuentra muy segmentada y a poca profundidad puede originar un sismo superficial muy destructivo con una magnitud de alrededor de los 7.0 Richter. En ese caso, el epicentro se encontraría a pocos metros de profundidad, al este de Peñalolén o La Florida y con un período de recurrencia superior a los 300 años.

Enlaces externos

  1. Hauser, Arturo –Baños de Apoquindo:Caracterización y alternativas para optimizar su aprovechamiento, Servicio Nacional de Geología y Minería, 1987
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