LA VERDAD OCULTA DE LA GUERRA DEL PACIFICO “HISTORIA DE ROTHSCHILD EN CHILE” PARTE V

Por: Lic. Adm. Alejandro Arroyo Paredes

rochelleuno@hotmail.com

HISTORIA DE ROTHSCHILD EN CHILE

El vínculo entre el grupo Rothschild y la República de Chile se remonta al año 1825 cuando la rama inglesa del banco estableció un vínculo comercial con la compañía Huth & Co. en Valparaíso, para la comercialización de lingotes de oro, plata y posteriormente cobre.

En 1886, Rothschild es contratado como banquero del gobierno de Chile (cuando terminaba el gobierno de Don Domingo Santa María y se iniciaba el gobierno de Don José Manuel Balmaceda) tras haber completado exitosamente la renegociación de la deuda soberana de Brasil. Entre 1886 y 1930, Rothschild asesoró al gobierno Chileno en la obtención de 16 créditos (la mayoría de los créditos solicitados por el gobierno Chileno durante ese período), mismos que se utilizaron para el financiamiento de ferrocarriles, puertos y obras de alcantarillado.

John Thomas North

John Thomas North (El Gran Testaferro) (*Yorkshire, 30 de enero de 1842 – † Londres, 8 de mayo de 1896). Empresario salitrero inglés, obtuvo sus mayores ganancias producto de la Guerra del Pacífico entre Chile, Perú y Bolivia, al apoderarse de la mayoría de las salitreras que cambiaron de nacionalidad como resultado de este conflicto.

Primeros años

Nació en el pueblo de Holbeck, cerca de la ciudad de Leeds, condado de York, Inglaterra. Fue hijo de un próspero comerciante del carbón. Realizó sus estudios en un colegio de Leeds. Comenzó a trabajar a los 15 años como aprendiz de ingeniero mecánico en la firma constructora de molinos y astilleros Shaw, North y Watson, de la localidad de Hunslet. Tras ocho años de experiencia en el oficio de mecánico se cambió a la firma Steam Plough Works, de John Fowlers y Cía., en Leeds. Se casó en 1865 con Jane Woodhead, hija de una prominente figura del Partido Conservador de la ciudad de Leeds, con la cual tuvo tres hijos.

En 1869, fue enviado a Chile por la firma de Fowlers a supervisar la construcción de locomotoras en la maestranza de Carrizal y el puerto de Caldera. Decidió hacer fortuna por sus propios medios, y en 1871 se dirigió al puerto peruano, que luego pasó a ser chileno, de Iquique, que se transformaría en el centro de sus negocios salitreros. Allí, como empleado en la oficina salitrera del peruano González Veliz, conoció la región de Tarapacá.

La nacionalización de las salitreras en Tarapacá

En enero de 1873, el Presidente del Perú, Manuel Pardo, estableció por ley el estanco del salitre en la provincia de Tarapacá, y la prohibición de vender a extranjeros los terrenos salitreros fiscales. De esta manera, el Estado peruano comenzó a controlar la compra y venta de la producción salitrera, con margen de ganancias para las arcas fiscales.

Dos años más tarde, Pardo expropió todas las oficinas y mantos salitreros de Tarapacá, entregando a los propietarios certificados o vales a plazo con un interés.

Primeros negocios

Antes de Testaferro, aguatero

Mientras esto ocurría, North iniciaba sus primeros negocios al importar herramientas y mercaderías desde Europa, para surtir a las oficinas salitreras en Iquique, en sociedad con Maurice Jewell, primer vice cónsul inglés en el puerto  (uno de sus cómplices), además de actuar como agente local de las líneas de vapores.

Con el capital reunido, compró sus primeras oficinas salitreras, y hacia 1878 arrendó la administración de la Compañía de Aguas de Tarapacá durante dos años, encargada de traer agua potable desde Arica en buques cisternas, almacenándola en Iquique para su posterior distribución.

Al año siguiente, y en vista de los acontecimientos bélicos, los ingleses dueños de la compañía de agua potable abandonaron el Perú, y las autoridades chilenas que ocuparon Iquique reconocieron a North como su propietario. Durante la Guerra del Pacífico, North “el aguatero” controló el monopolio del agua potable del puerto.

Asociado con Harvey para apoderarse del salitre

LA GRAN MENTIRA

A continuación leeremos como la Historia quiere hacernos creer que después de una Guerra de DOS PAISES con cientos de miles de vidas perdidas, todas las minas de salitre quedan en las manos de una sola persona: El Gran Testaferro North.    Y dice así:

Al terminar la Guerra del Pacífico, el territorio salitrero de Tarapacá pasó a poder de Chile, y los Certificados (Bonos) emitidos por el gobierno peruano se desvalorizaron. Los empresarios ingleses que trabajaban en la zona, vieron así la oportunidad de controlar el salitre.

En el departamento de Tarapacá North conoció a Robert Harvey, el cómplice mayor, ciudadano inglés nombrado por el gobierno chileno inspector general de salitreras. Asociado en 1880 con Harvey, obtuvo “respaldo financiero”  del Banco de Valparaíso (controlado por Rothschild)  para iniciar la explotación de la oficina «La Peruana».

North aprovechó bien las informaciones de su socio, Robert Harvey. Harvey se pasó al bando chileno, ofreciéndose enseñar las características de la industria salitrera, apoyar al Ejército y servir de agente de informaciones de los movimientos peruanos en los recientemente capturados territorios de Tarapacá. Esto permitía a North conocer con antelación los planes del gobierno chileno.

La operación consistió en adquirir  a vil precio la mayoría de los papeles (Bonos) correspondientes a las mejores oficinas salitreras. Así consiguió los bonos emitidos por el gobierno peruano durante la nacionalización de las salitreras a bajo precio (un 12 % aproximadamente de su valor original), pues los precios de los Bonos se desplomaban cada vez que el ejército chileno obtenía una victoria, ya que se pensaba que las salitreras pasarían a Chile y este ignoraría a los tenedores de bonos. North apostó por que el gobierno de Chile respetaría a los tenedores de bonos y ganó, Rothschild  a través del Gobierno Ingles los tenía a todos controlados.

Las medidas dictadas en 1881 y 1882 por los gobiernos de los Presidentes “títeres” Pinto y Santa María, reconocieron la deuda de los bonos del Perú y entregaron las salitreras a los tenedores de ellos. De esta manera North o mejor dicho Rothschild obtuvo el 60 % de las ganancias del salitre.

Denominado en la época como el «Rey del salitre», encabezó un conglomerado de empresas que manejaban desde la explotación y comercialización de los yacimientos, hasta el abastecimiento y funcionamiento de las oficinas en las cuales moraban los trabajadores. En 1888 fundó el Bank of Tarapacá and London Ltd., centro financiero de su “supuesto” imperio económico, el verdadero dueño era Rothschild.

Sin embargo, el control que tenía sobre la industria salitrera no fue enfrentado por la administración de Domingo Santa María. Sólo en los años de gobierno del único patriota que tuvo Chile, el Presidente Balmaceda, la situación cambió.

El traspaso de la propiedad

El gobierno de Aníbal Pinto Garmendia, basándose en la investigación de la comisión presidida por Álvaro Covarrubias Ortúzar, decidió devolver las salitreras a sus dueños, es decir, a quienes tuvieran en esa fecha los certificados peruanos y los depositaran en la Tesorería fiscal. El 28 de marzo de 1882 se decretó el otorgamiento de títulos de propiedad, por el cual los ingleses John Thomas North y Robert Harvey se convirtieron en dueños de las mejores oficinas salitreras, y obtuvieron el control de la explotación en Tarapacá, junto a las firmas también inglesas Gibbs y Williamson Balfour de la FamiliaRothschild.

Las oficinas salitreras fueron incorporadas a la red de negocios que North se había encargado de formar antes y durante la Guerra del Pacífico.

En 1882 North viajó a Londres a buscar capital para sus empresas, organizando sociedades de acciones, que desde Inglaterra controlaban el precio mundial del nitrato, por lo que llegó a ser conocido como El Rey del Salitre pero Lionel Rothschild manejaba los hilos del títere.

CONTINUARÁ…

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