Entre XX y XY… la diferencia es más que una letra

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Que el resfrío dure más en ellos que en las mujeres no es una trivialidad. La respuesta está en sus cromosomas. La doble X se traduce en un sistema inmunológico con mayor capacidad para resistir a las enfermedades.

por Fernanda Derisas

Ellos ven por parte y ellas miran el todo. Ellos no creen en la amistad entre hombre y mujer, ellas sí. Ellos tienen un cerebro más grande, pero ellas tienen más conexiones entre el hemisferio derecho e izquierdo. La literatura científica lleva décadas registrando las diferencias entre hombres y mujeres.

Ahora surge otra. Una no menor: el sistema inmunológico de las mujeres es más resistente que el de los hombres. Y la explicación está en los cromosomas.

Saque del baúl los libros de Biología y recuerde a esas pequeñas estructuras celulares en forma de bastoncillos que se encargan de transmitir la información genética de una célula a otra. El cromosoma X contiene el 10% de los micro ARN detectados en el genoma.

Estas son pequeñas cadenas de moléculas de ácido ribonucleico (ARN) responsables de proteger el sistema inmune. Y junto con el ADN y las proteínas, forman los tres grandes componentes esenciales para todas las formas conocidas de vida.

Pero según una investigación realizada por un grupo de científicos de la Universidad de Gante, en Bélgica, algunos micro ARN codificados en el cromosoma X también pueden debilitar la capacidad para resistir enfermedades al “silenciar” algunos genes específicos.

Pero ¿por qué les afecta esto menos a las mujeres? La respuesta está en que ellas poseen dos cromosomas X (XX) y los hombres solo uno (XY).

Y es precisamente este cromosoma adicional el que ofrece una mayor resistencia, tanto para combatir enfermedades como para vivir más tiempo, debido a que tienen mayor presencia de los micro ARN protectores.

En otras palabras, ambos contienen las pequeñas cadenas de moléculas ARN que “silencian” genes específicos del sistema inmune que se encuentran en el cromosoma X, pero como la mujer cuenta con otro adicional, compensa de mejor manera esta debilidad.

Además, en caso de que un hombre presente un defecto en su cromosoma X, es más probable que exprese el error del cromosoma y enferme. En cambio la mujer, aun cuando tenga un defecto genético, su otro cromosoma X podría suplir la información defectuosa y no presentar la enfermedad.

Según los expertos, las mujeres pueden combatir mejor los episodios de choque, como la sepsis (síndrome de respuesta ante una inflamación sistémica), una infección, un trauma y, además, tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer. De forma cotidiana también se puede apreciar la fortaleza inmune femenina, por ejemplo, con un resfriado. ¿Cómo lo comprobaron?

Esta vez fueron investigadores australianos de la Universidad de Queensland, quienes estudiaron a 63 voluntarios saludables -32 mujeres y 31 hombres- de entre 50 y 52 años. A todos les tomaron muestras de sangre y aislaron las células mononucleares para inyectar rinovirus (agentes infecciosos más comunes en humanos que causan, por ejemplo, un resfriado común).

Las células de las mujeres fueron notoriamente más resistentes: aunque se enferman igual que los hombres, sus sistemas inmunes responden más rápido y mejor frente el virus, logrando que no se debiliten tanto como los hombres. Eso sí, la respuesta de las mujeres a los virus es mucho más rápida antes de la menopausia; después, su sistema inmune queda igual o más débil que el de los varones.

Ahora bien, no se desanime: diversos estudios han demostrado algunos mecanismos para reforzar el sistema inmunológico. Uno es tan simple como aprender a relajarse. Un estudio de la Universidad de Reading, Inglaterra, analizó el sistema inmune de pacientes estresados y constató que sus niveles de anticuerpos eran más bajos.

Otra cosa: la caminata, la natación o el ciclismo estimulan el funcionamiento eficiente del sistema linfático (que se encarga de recoger toxinas y eliminarlas del cuerpo). Y si no le llama la atención ninguna de estas actividades, según estudios de la U. de Harvard, consumir vitaminas también fortalece el sistema inmune. Pero las que se encuentran en los alimentos, no los suplementos.

Fuente: latercera.com