Nomofobia: adicción al celular

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Cada vez la tecnología avanza más y con ésta ha llegado una nueva enfermedad, el miedo irracional a estar sin su teléfono celular.

Si usted es de las personas que no sale a ningún lado sin su celular, duerme con él al lado de su cama y lo primero que hace en la mañana es revisarlo, lo mira inconscientemente muchas veces al día sin un objetivo específico, siente ansiedad o estrés cuando no puede revisar sus mensajes o contestar cuando alguien llama, si lo revisa al ir al baño y hasta haciendo ejercicio, es probable que padezca o esté cerca de padecer nomofobia, el miedo irracional que le genera no tener su celular cerca.

Nomofobia es la abreviación de la expresión en inglés “no-mobile-phone-phobia” (no-mo-fobia), aunque todavía no ha sido catalogado como un trastorno sicológico, como otras adicciones a las nuevas tecnologías, las cuales ya causan problemas y son tratadas por profesionales.

Pareciera que actualmente nuestra vida nos obliga a estar conectados permanentemente por medio de herramientas tecnológicas, lo cual aumenta la dependencia a estos dispositivos. El asunto es entender y manejar su uso sin que se vuelva una dependencia e identificando cuando es habitual y necesaria o dañina.

Si la dependencia al celular o a los dispositivos existe sólo por razones laborales y la persona puede desprenderse con facilidad del aparato en ambientes personales y sociales, no existe mayor problema; pero si se desarrolla una relación dependiente con el dispositivo, es decir si al alejarse de éste la persona presenta síntomas de nerviosismo o ansiedad, puede presentar nomofobia.

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Los síntomas se manifiestan de diversas maneras: cambios de estado de ánimo o comportamiento, mejor comunicación por medio de chats que de manera verbal y personal, alteraciones del sueño, irritabilidad, sentir que el celular suena o vibra imaginariamente, no poder apagarlo en eventos sociales o en situaciones que lo ameritan, revisarlo en cualquier momento o angustiarse más de la cuenta cuando tiene poca batería.

Expertos afirman que los perfiles que más tienden a padecer esta condición son personas introvertidas e inseguras ya que se sienten más cómodos interactuando de manera virtual sin sentirse expuestos.

Claro está que entre más completo y tecnológico sea el aparato, mayor será su uso y su dependencia, por eso varios estudios como el
que se realizó en el Reino Unido y que cita el diario español El Mundo, revela que los teléfonos inteligentes aumentan este tipo de fobias y adicciones.

La población con mayor riesgo de padecer esta enfermedad está entre los 18 y 25 años ya que su entorno social y de desarrollo influye mucho más que en otras generaciones y además la tendencia es que cada vez sean más jóvenes los que cuentan con móviles inteligentes.

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Las nuevas tecnologías son útiles pero primero hay que comprender sus efectos nocivos y autorregular su uso para que no domine el diario vivir.

¿Cómo sabes si soy adicto a mi celular?

  1. No me despego de mi celular: lo utilizo o lo llevo a la cocina, al baño, al comedor, en hasta en situaciones donde no debería utilizarlo lo reviso constantemente.
  2. Tengo alteraciones del sueño: hay veces en las que me despierto por la noche y miro el celular para ver si tengo mensajes o llamas. Me trasnocho hablando por chat y duermo menos de lo debido. Lo primero que hago al despertarme es revisar mi celular.
  3. Me siento nervios@ o ansios@ cuando no lo tengo: siento angustia cuando no tengo mi celular cerca o cuando se le va a acabar la batería. Me siento mucho mejor cuando lo tengo en mis manos.
  4. No escucho a las personas: en situaciones sociales no hago más que mirar la pantalla de mi celular dejando a un lado conversaciones, ignorándolas o evitándolas.
  5. Reviso el celular automáticamente: aunque no escuche el tono de llamada o mensajes reviso mi celular constantemente y miro cualquier cosa en el o hasta hay veces que lo miro y no me acuerdo después para que lo hacía.
  6. Facturas exageradas: me llegan las cuentas móviles por grandes cifras por exceso de minutos, mensajes o datos.
  7. Me comunico con mayor facilidad por el celular: me siento mejor cuando estoy hablando por chat o por celular que en persona. Evito conversaciones y relaciones personales. Mi actitud es diferente cuando hablo por celular que en persona.

Es importante manejar estos hábitos para que no se vuelvan dependientes y logremos vivir nuestra vida a través de nuestros ojos y no nuestros móviles.

Fuente: sbisas.co

Adicción al Celular Nomofobia

Subido por Francisco Shibata