¿El hermano gemelo de Jesucristo?

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¿Es posible que Jesucristo fuese hermano de Juan Bautista, en vez de primo? Algunas teorías apuntan esto, y también a que Jesucristo no solo tuvo varios hermanos, sino que uno de ellos pudo ser su gemelo. Hay quien dice que existieron dos Jesús que se fundieron en un mismo ser.

De la genealogía de Jesús de Nazaret se sabe más bien poco:

Los abuelos maternos de Jesús no aparecen mencionados en la Biblia, aunque sí en los Evangelios Apócrifos, en concreto en el Protoevangelio de Santiago, un texto del siglo II en el que aparecen Joaquín y Ana como padres de María, protagonistas de una teofanía que les convierte en padres de la Virgen.

De su abuelo paterno se habla en los Evangelios de Mateo y Lucas, que realizan un árbol genealógico de Jesús, aunque son diferentes. En la genealogía de Mateo se le llama Jacob, mientras que en la de Lucas se le llama Helí.

De José, el padre de Jesús, también sabemos poco. Era un tekton, un obrero de la construcción, y apenas aparece mencionado en el Nuevo Testamento, por lo que se deduce que murió pronto. Además. Es frecuente la representación en el arte de José como un anciano, incapaz de engendrar un hijo, para acentuar la virginidad de María.

Sin embargo, los Evangelios hablan a menudo de los hermanos de Jesús, aunque se ha discutido si la palabra griega adelfos significaba a la vez hermano y primo.

Es aquí donde se producen divisiones en las creencias de los cristianos respecto a este tema: para los ortodoxos, son hermanastros, hijos de un matrimonio anterior de José; para los protestantes, son hermanos carnales; y para los cristianos, que creen en la virginidad absoluta de María, son primos.

Hoy, sin embargo, parece claro que María y José tuvieron cuatro hijos, Jacobo, José, Judas Tomás y Simón, y algunas hijas. Esta teoría parece cobrar más fuerza si se tienen en cuenta los descubrimientos de los osarios de la tumba de Talpiot.

Continuando con la teoría de que Jesús tuvo varios hermanos, nos encontramos con algunos indicios de que pudo tener un hermano gemelo, en concreto su discípulo Judas Tomás, llamado en los evangelios Dídimo, el Mellizo en griego, aunque no se señala de quién era hermano.

La tradición gnóstica del siglo I considera que físicamente era idéntico al Mesías. Además, “Tomás” no es un nombre, sino un sobrenombre que significa “gemelo” en arameo.

En la versión del Evangelio de Juan, Tomás aparece como Tomás Dídimo, algo que constituiría una redundancia puesto que Dídimo también significa “mellizo” en griego.

En una obra apócrifa posterior al Evangelio de Juan se pretende aclarar este misterio en un versículo en el que Jesús se aparece a un hombre joven: “…vio al Señor Jesús en la semejanza del apóstol Judas Tomás…El Señor le dijo: “Yo no soy Judas, que es Tomás, yo soy su hermano…”

De otro capítulo de Los Hechos de Tomás extraemos otro versículo revelador: “Hermano gemelo de Cristo, apóstol del más elevado, y compañero iniciado en la palabra oculta de Cristo, que recibe sus dichos secretos…”

Sin embargo, en el Evangelio de San Felipe, se menciona que esta creencia es fruto de la separación entre la naturaleza divina y la naturaleza humana de Jesús.

Como ya hemos dicho, existen dos genealogías diferentes de Cristo, por lo que es posible que coexistiesen a la vez dos muchachos llamados Jesús, cuyos padres se llamaban José y María, en la misma región geográfica.

El Evangelio según san Mateo indica que provenía de la casa de David, a través del rey Salomón. Pero el Evangelio según san Lucas menciona que su linaje era místico, a través del sacerdote Natán.

Uno de ellos es el Jesús que todos conocemos, descendiente de Salomón, hijo de María y José, quien fue crucificado y subió al cielo. Otro es el gemelo, que descendía del profeta Natán, hijo de otras dos personas llamadas también José y María.

De acuerdo con esta tradición apócrifa, el nacimiento de ambos coincidió y también el momento en que sus respectivas familias los llevaron a presentar al templo. En ese instante se fundieron en uno solo, un ser trascendente dotado de poderes sobrenaturales.

El Corán  hace referencia a la leyenda del Otro Jesús impostor que sustituyó a Jesús en la crucifixión, para que luego éste fingiera haber resucitado: “Dicen: Hemos condenado a muerte al Mesías, a Jesús hijo de María… No, no lo han matado, no lo han crucificado; un hombre que se le parecía fue puesto en su lugar, y los que disputaban sobre esto han estado ellos mismos en la duda…” (Sura IV, 156).

Esa idea de dos Mesías en lugar de uno (un rey y un sacerdote) también estaba muy extendida en la cultura popular cristiana, igual que lo estaba el culto a los gemelos. Por disparatada que parezca la hipótesis de Jesús/Tomás es compartida por eruditos de la talla del profesor Helmut Koester, quién reivindica el interés del Evangelio de Tomás y otros textos apócrifos.

Según las hipótesis de Steiner (filósofo austríaco), el plan cósmico necesitaba dos protagonistas, dos niños diferentes, de distinto karma y linaje, que en un momento determinado se difundiría místicamente en un solo hombre-Dios. Esta sería la unión del hombre Jesús con el espíritu crístico en Jesucristo.

Esto último está perfectamente reflejado en fresco de Bergognone, que aún se conserva en Milán, en el que dos niños Jesús parecen aguardar la famosa fusión mística para llevar a cabo la divina misión que terminaría dividiendo al historia del mundo en dos mitades: antes y después de Cristo.

Por esta misteriosa probabilidad, algunos pintores importantes suelen representar en sus obras a dos niños Jesús.

Bernardino de Conti, alumno de Leonardo da Vinci, hizo su propia versión de La Virgen de las Rocas, sustituyendo a María por otro niño. Encontramos en su obra a tres muchachos: el del centro sería San Juan, a la derecha, Cristo en actitud de bendecir, y a la izquierda, el gemelo Judas Tomás.

El mismo Da Vinci representó en La última cena al hermano gemelo de Jesús, el segundo personaje empezando por la izquierda.

Además, y para complicar más este misterio, han surgido hipótesis que dicen que San Juan Bautista podría no haber sido primo de Jesús, sino su hermano.

De ahí el parecido que guardan los dos niños en obras como La Sagrada Familia del Roble, de Rafael, en la que ambos apoyan su pie en la misma cuna, dando a entender que ambos provenían de la misma madre; o la Sagrada Familia de Bernardino Luini, en la que ambos niños son idénticos.

El cine contemporáneo la ha retomado en el proyecto de la película El discípulo decimotercero en la que se plantea que el gemelo de Jesús era un hombre malvado, con intenciones por completo distintas a las de su hermano.

Fuente: dunheim.blogspot.com

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