EL COCHE COMO FUENTE DE RECURSOS PARA LA SUPERVIVENCIA

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Imaginemos que una gran catástrofe te sorprende dentro de tu coche, mientras viajas, huyes a tu refugio, etc. Sufres un accidente, simplemente no puedes continuar tu viaje porque las carreteras están cortadas o en el peor de los casos te encuentras en una situación post apocalíptica tipo Mad Max con multitud de vehículos abandonados en la cuneta. No te preocupes un vehículo es una fuente inagotable de recursos para la supervivencia.

Que podemos hacer:

Quitar la llave de contacto y quitar los bornes de la batería, para no producir un chispazo y el posterior incendio del vehículo.

Ver si en su interior existen heridos y si podemos auxiliarles.

Si existen cadáveres, una vez extraídos puede revisarse sus bolsillos y bolsos personales: como mecheros o tabaco. Aunque no fumes el tabaco puede ser un buen recurso para calmar y realizar una pausa con un fumador traumatizado. Si fuera necesario se les quitaría a los cadáveres la ropa o calzado que pudiéramos necesitar.

Revisaremos el interior en búsqueda de recursos: linternas, botellas de agua, botiquín, chaleco de emergencias, papel y bolígrafo, mapas, gafas, teléfono móvil, radio, etc. que  estarán en la guantera, bolsillos laterales o debajo de los asientos.

Abriremos el maletero. Podemos realizarlo abatiendo desde dentro  los asientos traseros o forzando la cerradura. En la mayoría de los vehículos esto puede lograrse hundiendo la cerradura a golpes (con una piedra, la barra antirrobo del volante o con el gato hidráulico (alguno modelos lo tienen en el capo delantero).

En el maletero es posible encontrar una caja de herramientas, alguna manta, una pantalla protectora del sol para parabrisas (excelente aislante para el suelo), un paraguas, etc. Si el desparecido propietario dejo alimentos, ropa, agua, mantas, una mochila, etc. nos habrá hecho un gran favor.

El propio vehículo puede servirnos para protegernos del viento, frio o del calor (proyectando su sombra). En incendios forestales algunas personas han sobrevivido en el interior de sus vehículos, cuando incluso sus cristales se habían fundido por las llamas. Si las circunstancias climáticas son muy adversas y no existen otras posibilidades de refugio cercanas y mejores es mejor quedarse dentro del coche.

En caso de nevada la calefacción debe ponerse solo a ratos y tener especial atención a que el tubo de escape no quede taponado por la nieve. Los gases de la combustión podrían entrar en el habitáculo del coche. No dormirse con el motor en marcha y vigilar de no quedar sepultado en la nieve.

Desplazar el coche a la cuneta (para dejar paso a los equipos de rescate y prevenir posible colisiones con otros vehículos) y alejar el vehículo de desniveles, riadas, o cauces de agua peligrosos.

Desguace del coche:

Los asientos delanteros pueden desmontarse para tener unos cómodos asientos. Con las fundas de los asientos podemos improvisar prendas de abrigo, bolsas, pañuelos, vendas, etc. El relleno interior de los asientos servirá como un excelente aislante corporal.

Los cinturones de seguridad son excelentes para cinturones, atar objetos  y crear correas de improvisadas mochilas. Cortados longitudinalmente se puede confeccionar una cuerda de varios metros de largo.

Los retrovisores servirán para crear señales a los equipos de rescate y para nuestro aseo personal. El mejor espejo es el de la visera del copiloto.

Los neumáticos y elementos de plástico (salpicadero) pueden quemarse durante el día porque crean una gran humareda y señalizan nuestra posición para los equipos de rescate. También pude servir para ahuyentar mosquitos, aunque debemos tener cuidado que este humo es toxico.

Después de esto nos queda el motor y la estructura:

No tocar el motor con las manos desnudas cuando está caliente, mejor dejar enfriar (especialmente el radiador). Igualmente  no tocar con las manos desnudas el motor cuando existen muy bajas temperaturas. La piel podría “quemarse” o adherirse con el metal frio. Envolver las manos con tela o esparadrapo si no tenemos guantes.

Los portalámparas de los faros pueden servirnos para recoger agua.

Teóricamente algunos radiadores y botellas de agua del limpiaparabrisas podrían contener solo agua….pero es algo arriesgado beberla.

La botella del limpiaparabrisas puede utilizarse como cantimplora improvisada; y el  tubito de esta botella para succionar la gasolina del depósito y más adelante para beber agua de charquitos.

La batería del coche puede servirnos para crear chispas e iniciar un fuego. Para ello utilizaremos un trozo de cable y yesca apropiada rociada en gasolina (¡¡cuidado con no quemarse!!). Las luces del coche (largas y cortas) pueden utilizarse para realizar señales nocturnas a los equipos de rescate.

La gasolina, el líquido de frenos, el refrigerante, o el aceite del motor pueden mezclarse con tierra e improvisar un fuego duradero.

Los cables eléctricos del coche sirven como pequeñas cuerdas para ataduras diversas.

Fuente:  survivalistas.es