El misterioso cataclismo global que ocurrió en el siglo VI

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“Hubo una señal en el sol, una que nunca se había visto ni reportado antes. El sol se oscureció y su oscuridad duró 18 meses. Cada día, brilló tan sólo por unas cuatro horas, y aún así esa luz era tan débil que todo el mundo pensaba que el sol nunca se recuperaría de nuevo”.

Entre los años 535 y 536 sucedieron una serie de eventos climáticos mundiales que bien pueden ser descritos como un cataclismo global. El texto en comillas es del historiador del siglo VI Juan de Éfeso, en su obra ‘Historiae Ecclesiasticae’.

Juan de Éfeso no es el único que menciona este evento. Procopius, que vivió entre los años 500 y 565, fue uno de los principales historiadores del siglo VI. También se refiere a la extraña oscuridad la cual creía que era una “mala señal” y el comienzo de algo malo por venir:

“… Durante este año un presagio portentoso ocurrió. El sol comenzó a dar luz sin brillo… y parecía como si estuviera eclipsado” [Historia de las Guerras: La guerra vandálica.]

También tenemos otra referencia del escritor del siglo VI, Zacarías de Mitilene, que fue autor de una crónica que contiene una sección a la que se refiere al ‘Sol Oscuro’ entre los años 535/536:

“El sol comenzó a estar oscurecido de día y la luna de noche, mientras que el mar estaba agitado con gran oleaje desde el 24 de marzo de ese año hasta el 24 de junio del año siguiente… Y, ya que el invierno fue muy severo, y de la inusitada cantidad de nieve las aves perecieron … hubo angustia entre los hombres …”, Zacarías de Mitilene (Crónica, 9.19, 10.1)

Esos tres extractos son sólo una muestra de numerosos relatos en todo el mundo, escritas en el mismo período de tiempo. En todos los casos, el sol fue descrito como “que había perdido su luz”.

Muchos también describieron al sol como de un color azulado. Los efectos también se observaron con la luna, ya que no era tan brillante. La reducción de la luz llevó a la reducción del calor en el planeta, sin lluvias y un interminable invierno que llevó a la pérdida de cosechas y la muerte de aves y animales, como escribe Zacarías de Mitilene. El hambre y las plagas golpearon muchas áreas y hubo gran mortandad.

En China y Japón el evento también se registró con gran detalle. Sequías masivas y miles de muertes. El agua no era suficiente para las personas o la tierra. Cientos de miles de kilómetros cuadrados se volvieron infértiles.

En las crónicas Beishi, la historia oficial de las dinastías del Norte, mencionan que en el 536, en la provincia de Xi’an, el 80% de la población murió y los sobrevivientes comian cadáveres para sobrevivir.

El catastrófico evento golpeó Corea, las Américas, Europa, África y Australia. Si bien no existen registros escritos de todos los países, los datos arqueológicos y geológicos revelan evidencia de los cambios climáticos.

Los estudios realizados en los troncos de los árboles, por ejemplo, mostraron que el año 536 había sido el más frío en 1.500 años.

La pregunta es ¿por qué ocurrió? Si bien no hay respuestas definitivas, una teoría que se ha presentado es que un gran asteroide o cometa impactó en algún lugar del mar (y la teoría habla del mar porque si hubiese sido en la Tierra debería de haber dejado un cráter en alguna parte).

El geólogo Dallas Abbott propone esta teoría y basa su opinión en la evidencia de que se encontraron restos en núcleos de hielo de Groenlandia. Sin embargo, esto no explicaría la tenue luz del sol, ni tampoco existen tsunamis registrados en este período, cosa que debería de haber ocurrido si un asteroide hubiese impactado en las aguas marinas.

Otra teoría que se ha presentado fue la erupción volcánica del Krakatoa, pero la única erupción de gran magnitud corresponde a 120 años antes del 535.

Al parecer la respuesta nunca se sabrá. No está claro si los científicos están aún investigando este evento en la actualidad. Lo curioso del caso es que se trata de un evento nada difundido. ¿Por qué que este fenómeno no se divulga? ¿Por qué no hay investigaciones para saber qué paso?

Fuente: selectanews.com