¿Conoces los 6 hábitos negativos más comunes en las relaciones de pareja?

Una relación de pareja se construye con tiempo, amor, y una buena gestión de muchos hábitos que comienzan a surgir en el día a día, entre ambos integrantes.

Cuando llevamos un tiempo saliendo con nuestra pareja, si no se cuidan estos hábitos puede ser muy perjudicial para la relación sin que seamos conscientes, llegando a justificarnos sin poner solución y empeorando así la relación. Ya que una pareja es como un jardín que hay que ir cultivando con el paso del tiempo.

Es bueno tener en cuenta, si queremos tratar de forma equilibrada este tema, que cada pareja tiene sus propias características dentro de la relación, así como su propia forma de comunicación. 

A continuación, os ofrecemos de los hábitos negativos más comunes en las relaciones de pareja, que con el paso del tiempo contribuyen a su deterioro y estancamiento.

¿Cuales son los 6 hábitos negativos más comunes en las relaciones de pareja?

1- Hablar solo del trabajo y los estudios

Los comienzos de las relaciones de pareja generan novedad y entusiasmo hablando de cualquier cosa.

Durante los primeros meses todo es nuevo, pero es cierto que cuando vamos conociendo a nuestra pareja más y más comenzamos a dejarnos llevar por preguntas mecánicas, basándonos simplemente en nuestro día a día como algo rutinario.

Para mantener una correcta salud dentro de nuestra relación es importante no dejar que nuestras conversaciones se reduzcan solo al trabajo y/o a los estudios.

Si esto ocurre llegará un punto en el que no sepamos de qué hablar cuando se acaben estos temas.

Es importante mantener la curiosidad y ganas de aprender, en este punto tan importante y vital como lo es la comunicación en los seres humanos.

2- Olvidar fechas puntuales

Es fácil que se nos olviden fechas como el cumpleaños de un familiar suyo o simplemente un evento el cual tenía muchas ganas de realizar junto a ti.

Si comenzamos a ir olvidando “sin querer” fechas con alguna connotación importante para la otra persona, podemos ir mostrando una falta de interés y dejadez por nuestra parte, desgastando poco a poco la relación, hasta llegar al punto de no sentirnos a gusto compartiendo algo más.

Apuntarlo en una agenda o el móvil, puede ser una buena solución.

 3- Acabar con los halagos

A todos nos encanta en mayor o menor grado, que nos digan lo bien que se nos ve hoy, lo bien que nos sienta determinada prenda o lo geniales que somos como personas.

Estos comentarios bien podrían ser detalles pequeños, pero fundamentales para mantener la chispa en una relación.

Una de las sensaciones más determinantes y dañinas que podemos experimentar en la relación de amor entre dos personas, es hacerle entender a la otra parte que ya no nos interesa su aspecto físico o su forma de ser, y en consecuencia, llevarla a perder la ilusión por cuidarse para nosotros sin que se lo pidamos.

 4- Descuidar nuestro aspecto

Un hábito que solemos dejar de lado, al no verlo ya necesario por el paso del tiempo es descuidar nuestro aspecto.

Si estamos solteros, solemos cuidar mucho más todo lo que tiene que ver con nuestra imagen, pero si ya hemos encontrado a nuestra media naranja, poco a poco el no tener ya la “necesidad” de atraer a otras personas irá mermando este punto.

Cuando hablamos de ser conscientes de este hábito no nos referimos a tener que cuidarlo exageradamente. Simplemente con demostrar a él/ella que seguimos intentando atraerlo será suficiente.

No es que tengamos que cuidar nuestro aspecto por los demás, sino para seguir gustándonos a nosotros mismos. Porque, si no te gustas a ti, ¿cómo vas a tener en cuenta lo que los demás te digan?

 5- Poner por delante a otras personas

Nuestra pareja nos propone un plan y le damos como respuesta que no nos apetece, pero a continuación un amigo nos propone algo muy similar y en seguida afirmamos y nos dirigimos a su encuentro.

Llevar a cabo este hábito desgasta la forma de sentir y valorar a nuestra pareja, ya que se puede poner en peligro la relación al percibir falta de interés o simplemente, prioridades que no van acordes al tipo de relación que estamos manteniendo con la persona que queremos.

 6- Hablar menos

Este es uno de los hábitos más sutiles y que más por alto pasamos. Además,resulta bastante complicado de cambiar al ser problemático su reconocimiento y aceptación como “problema”.

Muchas personas consideran que no tiene por qué ser una barrera como tal, y es cierto que simplemente puede deberse a una mala etapa o periodo.

Hablar menos puede significar perder la comunicación siendo esta reemplazada por desconfianza, malos entendidos y malos acuerdos.

Este conjunto dará lugar a un vacío en la comunicación entre ambos, y la posible necesidad de ser llenado por alguien más.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

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