Los empleados que siguen las reglas son los más tóxicos

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Según un reporte los empleados que siguen las reglas son los más tóxicos.

En resumen

Un reporte de la Harvard Business School ilustra las características de los empleados más tóxicos. ¿Quienes son? Los empleados egoístas, pero, sorprendentemente, también quienes creen en seguir las reglas y suelen ser muy buenos para su trabajo.

La noticia

Incorporarte a una nueva oficina es muy similar al primer año en la universidad. Estás lleno de esperanzas y sueños, pero pronto te das cuenta de que la mayoría de quienes te rodean son en realidad unos pesados, algunos te caen bien, algunos te desesperan y a otros quieres evitarlos por completo.

Pero, cuando se trata de éstos últimos, no siempre es fácil identificarlos.

Cierto, su comportamiento abominable es obvio en ocasiones, pero para las empresas que están reclutando nuevos empleados, es casi imposible predecir quién se convertirá en una manzana podrida. Hasta ahora. Un reporte de la Harvard Business School muestra un perfil muy completo de estos personajes tóxicos.

¿Por qué es importante? Como explica el Washington Post, un empleado tóxico puede salir muy caro. Mientras que contratar un empleado superestrella (los que están en el 1% superior en productividad) puede incrementar las ganancias en un promedio de 5 mil dólares, contratar a un empleado tóxico puede costarle a la empresa más del doble, hasta 12 mil.

¿Cómo es que una diferencia en las características de un empleado puede tener un efecto así? Las pérdidas suelen venir de juicios y demandas causados por su mal comportamiento y otros empleados que se van para mantenerse alejados de ellos, además de una moral baja en toda la oficina.

En consecuencia, una compañía haría bien en concentrar sus esfuerzos en evitar a los empleados tóxicos, aún más que en encontrar a los mejores.

Lo cual es triste si lo piensas bien.

¿Qué hace tóxico a un empleado? Lo más obvio es que son egoístas. O, por lo menos, menos proclives a pensar en los demás.

Esta característica se identifica a través de cuestionarios en los que se plantean cuestiones como “me gusta preguntar a mis colegas cómo se sienten” y “dejo que el pasado se quede en el pasado”, con esto se puede determinar el interés de los empleados en sus compañeros.

Otra señal es que los empleados tóxicos suelen confiar demasiado en sus habilidades, lo cual puede llevarlos a correr riesgos que podrían tener resultados desastrosos.

Más allá de eso, las cosas se ponen muy extrañas. A pesar de su naturaleza cancerígena, los empleados tóxicos suelen ser muy buenos para su trabajo desde un punto de vista de productividad.

Eso se debe en parte a su confianza y enfoque, pero también se debe a que son generalmente menos éticos que sus compañeros.

Eso, dicen los investigadores, explica por qué es tan difícil lograr que despidan incluso a los peores compañeros –es fácil que justifiquen su presencia cuando generan ganancias para la empresa.

Recuerda, que sean tóxicos no necesariamente significa que quieran destruir a la compañía, simplemente se trata de que ponen sus intereses antes que los de todos los demás, sin importar el costo.

La cuarta (y más extraña) característica es que los empleados tóxicos suelen creer en la necesidad de seguir las reglas todo el tiempo.

Si eso suena extraño, ten en mente que los empleados tóxicos no son los únicos que siguen las reglas, pero son los que aseguran creer en ellas más que los demás –de hecho, los empleados que aseguran creer en una adhesión estricta a las reglas son los más propensos a ser despedidos por no seguirlas.

Los investigadores creen que estos empleados tienden a ser de naturaleza maquiavélica, lo que significa que adpotarán cualquier creencia o actitud que crean que pudiera ayudarlos a destacar.

Y probablemente les funciona –si eres contratado por una compañía que valora a las personas que siguen las reglas, probablemente tienes mucho que ganar rompiéndolas.

Las investigaciones aún no concluyen, pero la idea es que en el futuro las empresas sean capaces de identificar a los empleados tóxicos a través de pruebas y cuestionarios de personalidad. Podría ser muy caro implementarlo, pero si sirve para identificar a 4 o 5 potenciales manzanas podridas, bien valdría el costo.

Mientras tanto, manténte alejado del líder de ventas que nunca pregunta sobre tu fin de semana pero siempre denuncia las violaciones al código de vestimenta.

Fuente: latam.askmen.com