Los neonazis ya patrullan las calles de Ucrania en sustitución de la policía

Desde el Golpe de Estado de 2014 apenas hemos vuelto a saber sobre Ucrania. Prácticamente todo lo relacionado con la guerra civil que asola el este del país pasa desapercibida.

El 4 de febrero grupos de ciudadanos salieron a las calles de Kiev. Estaban protestando, lo que no es nada nuevo, desde los estertores de Yanukovich, los ciudadanos insatisfechos con su Estado y el órgano dirigente han aumentado, hasta transformarse en una costumbre casi semanal.

Los ciudadanos protestaban contra la llamada “Druzhyna”, una organización parapolicial que, en algunas ciudades, está asumiendo la labor de la policía.

Estos voluntarios se acogen a la ley “Sobre la participación ciudadana en la protección del orden público y la frontera del Estado” que permite a organizaciones privadas patrullar las ciudades junto a la policía.

Dicha ley les permite solicitar la documentación y permiso de conducción a los ciudadanos, escribir citaciones por delitos menores, detener y entregar personas a la policía, ingresar a estadios o cines para detener a individuos e incluso usar fuerza física, gas pimienta o armas traumáticas y otros instrumentos especiales para la defensa de los ciudadanos y los edificios administrativos contra los disturbios masivos.

Sin embargo, ya han manifestado que harán esto aunque no haya presencia de la policía, ya que no la ven capacitada para asegurar la ley y el orden, por lo que ya están actuando contra grafiteros, camellos o salas de juegos ilegales.

La Druzhyna es una milicia, formada generalmente por veteranos de la ATO (Anti Terrorist Operation), que ya sea por desmovilización, incapacidad u otros compromisos, ha dejado de servir en el frente, al este del país, y han retornado a sus hogares.

Ha sido creada por Ihor Kashka, Artem Klimin y Maksym Klymka, los tres veteranos de la guerra. La organización está presente ya en 18 regiones del país y en varias ciudades como Cherkassy o Lustk, y es ya considerada una organización civica de protección del orden público. Cuenta con 600 militantes en Kiev donde están reconocidos como ONG, a la espera de legalizar sus papeles. Tienen más de 1.000 miembros en todo el país.

Los jefes ocupan el cargo de directores de la milicia, la cual constituye el brazo armado del partido político Cuerpo Nacional fundado en 2016 por Andriy Biletsky, el hombre que de verdad dirige los hilos, actual parlamentario en la Verjovna Rada (Rada suprema) de Ucrania, cargo que obtuvo en 2014 gracias al presidente Poroshenko por su labor en la ATO.

Desde 1991, cuando Ucrania se independizó, Biletsky ha saltado de un partido político a otro continuamente en busca de una oportunidad en donde arraigar sus ideas fascistas. Antes de fundar el Cuerpo Nacional en 2016, estuvo desde el inicio de operaciones en la zona ATO, en el Batallón Azov, la conocida organización neonazi.

El monstruo que el imperialismo ha generado en Ucrania tras el derrocamiento de Yanukovich crece para ser utilizado como arma arrojadiza contra Rusia, objetivo último de la OTAN.

Fuente movimientopoliticoderesistencia

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