Frases de Sarmiento contra el gaucho, indios y judíos

¿Maestro ejemplar?

También el presidente de Argentina, Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) fue defensor de la pureza racial. Sarmiento veía su país como un gran desierto a poblar por nuevos contingentes blancos que desplazaran la “barbarie“de la población nativa.

Por ello llegará a alabar el exterminio de los guaraníes en la guerra de Paraguay, o el de los gauchos cuya sangre “únicamente servía para abonar la tierra”.

“Se nos habla de gauchos… la lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país.

La sangre de esa chusma criolla incivil, bárbara y ruda es lo único que tienen de seres humanos”. Carta de Domingo F. sarmiento a Bartolomé Mitre. 20 de septiembre de 1861.

La solución al problema racial en Argentina vendría de recibir inmigrantes que vinieran de esos países considerados puros y arios. En 1870 el promotor de la inmigración Alejo Payret escribía al presidente Sarmiento en los siguientes términos.

“Queremos colonos labradores que edifiquen casas, desmonten tierras vírgenes, que cerquen el desierto… y todo eso no lo hacen los emigrados de Nápoles, que venden naranjas por las calles de Buenos Aires, que se amontonan de a doscientos y a trescientos en las californias, ni la misma Francia, pueden suministrar a la República Argentina la clase de población que se necesita, es menester que se diriga a los países del Norte” Alejo Payret.

Domingo Sarmiento, que fue gran maestre de la masonería argentina, mostró en no pocas ocasiones su desprecio hacia el aborigen y hacia las poblaciones más pobres del país del cual era presidente.

“¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande.

Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. Domingo Faustino Sarmiento. El Nacional 25 –nov – 1876

Respecto de las zonas más atrasadas del interior del país dirá:

“Son pobres satélites que esperan saber quien ha triunfado para aplaudir. La Rioja, Santiago del Estero y San Luís son piltrafas políticas, provincias que no tienen ciudad, ni hombres, ni cosa que valga. Son las entidades más pobres que existen en la tierra”. D.F. Sarmiento. El Nacional 9 – oct – 1857

También, el que fuera presidente de la nación argentina, se alegró de que los guaranies hubieran sido exterminados.

“No crea que soy cruel. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní; era preciso purgar la tierra de toda esa excrecencia humana”. Domingo F. sarmiento. 13 – sep- 1859

En uno de sus viajes por el continente africano declaró:

“Entre los europeos y los árabes en África, no hay ahora ni nunca habrá amalgama ni asimilación posible; el uno o el otro pueblo tendrá que desaparecer, retirarse o disolverse; y amo demasiado a la civilización para no desear desde ahora el triunfo definitivo en África de los pueblos civilizados”. Sarmiento. Viajes por África, Europa y América. 1849

Su pensamiento iba a la par que sus acciones. Así reconocía en una carta a D. Oro los métodos de terror empleados para conseguir el poder político en 1857.

“Las elecciones de 1857 fueron las más libres y más ordenadas que ha presentado América”. El Nacional 13 – oct – 1857

“Para ganarlas, nuestra base de operaciones ha consistido en la audacia y el terror, que empleamos hábilmente han dado este resultado (de las elecciones del 29 de marzo de 1857). Los gauchos que se resistieron a votar por nuestros candidatos fueron puestos en el cepo o enviados a las fronteras con los indios y quemados sus ranchos.

Tampoco dejó disimular su profundo antisemitismo y declarado odio hacia los judíos.

“El pueblo judío, esparcido por toda la tierra, ejerce la usura y acumula millones, rechazando la patria en que nace y muere por una patria ideal que baña escasamente el Jordan y a la que no piensa volver jamás.

Este sueño, que se perpetua hace veinte o treinta siglos, pues viene del origen de la raza, continúa hasta hoy perturbando la economía de las sociedades en que viven pero de que no forman parte; y ahora mismo en la bárbara Rusia, como en la ilustrada Prusia, se levanta un grito de repulsión contra este pueblo que se cree escogido y carece del sentimiento humano, el amor al prójimo, el apego a la tierra, el culto al heroísmo de la virtud, de los grandes hechos, dondequiera que se producen”. D.F. Sarmiento. Condición del extranjero en América. 1884.

Fuente arecoaldia.blogspot.cl

Imagen Wikipedia

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