25 mil personas viven en Chile sin saber que tienen VIH

El caso de J.A.S.M. ilustra como la desinformación ha jugado a favor del brote epidémico.

Chile lidera el ranking latinoaméricano de portadores de VIH, nada menos que 65 mil personas. Se trata de una cifra alarmante, que el Ministerio de Salud quiere frenar.

J.A.S.M es uno de los 65 mil portadores. Tiene 20 años, es heterosexual, estudiante universitario y vive en Vitacura. Sólo hace un par de semanas se enteró que tenía el VIH. “Fue súper chocante, una sentencia de muerte en el momento.

Me quedé sentado, callado mucho rato. No me acuerdo muy bien cuando me dijeron que tenía VIH. Pensé en mi mamá y en mi papá, que son muy conservadores, no les he dicho, saben algunos amigos solamente”, contó el joven a Sábado.

– ¿Sabes cómo te transmitieron el virus?

– Nunca fui muy responsable con el uso de condón y estuve en varias fiestas en la Quinta Región que se descontrolaron, había mucho copete. Tomé un par de malas decisiones ahí.

– ¿No te cuidaste?

– Nada. Ni siquiera lo pensé, no tenía ni condones, no me gustaba usarlos, los encontraba incómodos. Ahora entiendo lo que te juegas si lo haces sin cuidarte.

– ¿Nunca recibiste información al respecto, en el colegio, en la casa?

– Estudié en un colegio muy católico, igual que mi familia. El condón no se mencionaba y la información a la que tuve acceso, siempre fue poca. Sabía que había que usar condón, pero pensaba que eso nunca me iba a pasar a mí, que mis conocidos estaban lejos de eso, pero no.

-¿Hablaste con quien te pudo haber transmitido el virus?

– No, no sé quien era.

– ¿Estás en tratamiento?

– No, porque soy carga de mi papá en la isapre y no quiero que se entere. Tengo mucha vergüenza, pero para ellos puede ser más terrible, me pueden echar de la casa o dejarme de pagar la carrera, no se que va a pasar conmigo.

Toma de muestras. Así como J.A.S.M., son muchos quienes han llegado a los servicios de salud en busca de este examen. Los números lo confirman: 3.471 se lo realizaron en 2011, mientras que en 2017 llegaron 5.816 personas, registrando un aumento de 67,5%.

La explicación a los incrementos en el número de personas confirmadas por el ISP, se encuentra, por una parte, en las mejoras en la capacidad de diagnosticar el VIH, ya que hoy más personas tienen acceso a realizarse el examen (el número de test tomados pasó de 889.637 en 2011 a 1.184.197 en 2017), con lo que se incrementa la detección de casos que no habían sido diagnosticados y, por otra, la continuidad de la transmisión del VIH.

En el sector público de salud, se realizaron 164.874 exámenes durante 2016, a distintos grupos de usuarios, de ellos un 40% correspondió a hombres y un 60% a mujeres.

Prevención. Conversamos con el Ministro de Salud, Emilio Santelices, quien comentó que “echamos de menos en los últimos años que no hayamos tenido campañas de prevención y educación, particularmente hacia los jóvenes, esa es una de las variables del aumento del VIH.

Por otra parte, también, y a decir de las propias organizaciones ciudadanas han tenido enormes dificultades para poder acceder también a una mayor coordinación a los centros de atención para pacientes de VIH”.

– ¿Ahora habrá una campaña más dura?

– Más que señalar una campaña más dura es todo a la inversa, es hacer una campaña más amable y más cercana que nos permita trasmitir y educar particularmente a los jóvenes de cómo ellos pueden abordar este riesgo, teniendo, con medidas muy simples, un sexo seguro. Por otro lado, también presentaremos un nuevo programa nacional para control del VIH en el país.

– ¿Qué debe hacer un ciudadano si es notificado como positivo?

– Tiene que acudir a alguno de los centros públicos especializados que lo van a saber acoger, orientar y dar el tratamiento adecuado para llevar una vida normal y no poner en riesgo a otras personas cercanas.

– ¿Cómo funciona el AUGE en este caso?

– Existe una cobertura para el tratamiento. Lamentablemente el problema no es la cobertura, sino el diagnóstico, hemos estimado que solamente el 50% de los pacientes que poseen el VIH está diagnosticado, de tal forma que la gran falla que hay que resolver es el diagnóstico temprano y precoz de aquella población que porta el virus pero desconoce esta condición.

La importancia del test rápido y la consejería

El examen es simple, incluso gratuito. En toda la red pública de salud la toma de muestra es gratis y los resultados demoran cerca de dos semanas. Pero si no quiere estar tantos días con la incertidumbre, existe un test rápido para la detección del VIH/Sida, que en sólo 15 minutos dirá si es reactivo o negativo.

Si es negativo es concluyente, pero si es reactivo se debe tomar otra muestra y enviarla al ISP para detectar la presencia de VIH y ser confirmado como positivo, tras dos semanas de espera.

El test, que por ahora se encuentra como plan piloto del Minsal en algunos consultorios de la regiones de Arica y Parinacota y la región Metropolitana (donde se registra el mayor incremento de casos), está disponible en las clínicas y centros médicos privados con un costo que oscila entre los $20 mil y $40 mil.

Astrid Faba, consejera en Diagnostiko, un centro de detección de enfermedades venéreas, ubicado en pleno corazón de Santiago a pasos del Metro Santa Lucía, ha sido testigo del incremento de los pacientes, de la angustia que viven mientras esperan los resultados y del shock que tienen cuando saben que son portadores del virus.

Por eso, junto con implementar el test rápido, elaboraron un plan de consejería para los pacientes. “Veíamos que estaba la necesidad de entender porque sí, porque no, en caso de que sea negativo, ‘ok, pero te expusiste al virus’, entonces tratamos de corregir, de mostrar las situaciones de riesgo, tratar de ser una experiencia educativa en el proceso”, comenta Astrid.

“Hay que contener a alguien que se le entrega un resultado positivo, incluso a veces viene gente con su familia. Hay personas que quedan en blanco, muy pocos reaccionan mal.

Lo que pasa es que es el shock es fuerte. Nosotros le entregamos todas las herramientas para la nueva etapa de vida. Pero también es importante que quienes dan negativo entiendan que no tienen un certificado de inmunidad”, cuenta Astrid.

Cambio

En los ‘90 el VIH era considerado una enfermedad catastrófica, pero hoy, aunque sigue siendo un secreto y existen cifras negras, es considerada como una enfermedad crónica.

La sicóloga Estephanie Zirene explica que debido a las mayores alternativas de tratamiento, las personas que contrajeron el virus pueden tener una vida relativamente “normal”, lo que a su juicio “ha llevado a una pérdida del ‘miedo’ y un aumento en la preocupación por contraer la infección”.

Estephanie coincide con el ministro Santelices en que faltan campañas a nivel nacional tanto para explicar los mecanismos de prevención como para estimular a que más personas se realicen el examen.

“La educación debiese comenzar en casa, abriendo el tema de la sexualidad con los hijos en la preadolescencia, dejar de tratarlo como un tabú o como una temática que afecta prácticamente sólo a homosexuales, como se vinculaba hace hasta hace algunos años. Debe ponerse sobre la mesa, generar dudas y buscar respuestas.

Desde lo público, es crítico que el tema se aborde con políticas claras en conjunto entre el ministerio de educación y salud. Que por un lado eduquen sobre la importancia de la detección temprana, a través del test. El no contagio, con las alternativas y riesgos de ello: uso de preservativo, relaciones sexuales menos riesgosas, limites en el numero de parejas sexuales”, acota.

El transparentar las cifras hizo que muchas personas se realizaran el examen. De hecho, en 2017 se registraron 1.200.000 test. Algo que Astrid ha visto en su centro, pues ha aumentado el testeo en los últimos cinco años.

Radiografía del VIH en el país

El aumento de entre el 34% y 47% en el número de nuevos casos de VIH en los últimos cinco años tiene al Ministerio de Salud con todas las alarmas encendidas.

Se estima que en el país hay cerca de 65.500 personas con VIH, de las cuales a diciembre de 2016 el ISP había confirmado a 41.681 personas vivas. Lo que indica que hay una brecha de 25 mil sin diagnosticar. La red de salud pública y privada mantiene en control sólo a 34.690 pacientes, es decir 6.991 personas no estaban en tratamiento.

El ISP es el encargado de confirmar todos los exámenes reactivos que se realizan en el país, sistematizando y publicando la información de los exámenes de VIH.

La información nos señala que Chile tiene un brote epidémico de VIH concentrado en hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) según la caracterización de OMS, y que no se ha ampliado a la población general.

La prevalencia en HSH en el país alcanza a 20,21%, a 1,1% en mujeres trabajadoras sexuales, mientras que la prevalencia estimada en población general es de 0,56% (0,80% en hombres; 0,32% en mujeres). Pero, ser homosexual no tiene que ver con la transmisión del virus, sino con la irresponsabilidad de cada una de las personas.

Así mismo, el principal grupo etario afectado se ubica entre los 20 y los 49 años, concentrándose entre los 20 a los 29 años (42% casos confirmados en 2016).

Tasa de infección

La tasa de infección VIH en población adolescente (15 a 19 años) presenta una leve alza entre el periodo 2010 a 2016 (9,1 por cien mil habitantes) y en adultos mayores (60 y más) se encuentra estabilizada (3,4 por cien mil habitantes).

El 99% de los casos notificados adquirió el VIH a través de relaciones sexuales desprotegidas, siendo la principal práctica de riesgo declarada la relación sexual de hombres con otros hombres, concentrando el 63% de los casos en estos mismos cinco años.

La tasa de notificación por VIH a nivel nacional, ha fluctuado entre 14 y 16,2 por cien mil habitantes en los últimos cinco años, con una relación de seis hombres por cada mujer.

A nivel territorial, en el mismo periodo, la Región de Arica y Parinacota (que presenta las tasas más altas del país), mostró valores que fluctuaron entre 33,9 y 41,5 por cien mil habitantes, mientras que en la Región de Tarapacá se observaron tasas que oscilaron entre 18,2 y 36,5 por cien mil habitantes, ocupando el segundo lugar en el ranking país.

Le sigue la Región de Atacama, que el 2016 triplicó su tasa en relación al 2015 (25,9 cien mil habitantes), la Región de Antofagasta (19,3 por cien mil habitantes) y en quinto lugar la Región Metropolitana (18,4 cien mil habitantes).

Fuente lacuarta.com

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